Condicionar por ley la participación de la mujer en cupos electorales es una medida arbitraria, segregacionista e inconstitucional. Partiendo del derecho natural del individuo a su libertad, sin condiciones de género, ninguna ley posterior a ese derecho es superior al mismo.
Los hombres (entiéndase hombres y mujeres) han nacido “libres e iguales”; por tanto, cualquier legislación que manifieste lo contrario debería proscribirse de la faz de la Tierra. Ni siquiera existir como idea en un mundo civilizado donde los derechos y obligaciones nos igualan a todos los seres humanos.
La LIBERTAD no se compra ni se consigue a través de leyes; es natural e inherente a nuestra existencia. Y los derechos participativos son iguales para ambos sexos, así como las responsabilidades y obligaciones.
Que una ley se ocupe de condicionar a la mujer es, por tanto, una aberración a la propia naturaleza.
Habiendo hecho estas consideraciones, lo ocurrido en la convención del PLRA, donde redujeron al 20 % la participación femenina, “igual al Partido Colorado” (textual), no es más que un claro mensaje de una dirigencia política retardataria, arbitraria y troglodita.
Demuestra soberbia, arrogancia y un MACHISMO a la mexicana…!!!
Partido político en retroceso, ridículo e incoherente, cuando hace poco ellos mismos cedieron la candidatura a intendente a una MUJER…; pero qué contradicción, ¿no…???
Una mujer que evidentemente va a representar a una facción política carente de potencial humano. Una mujer no afiliada, pero que ocupa el lugar que ellos mismos van a negar a otras correligionarias en el futuro.
¡Siguen las incoherencias!
El PLRA se comporta como un vulgar y ordinario MACHO MAN, cuando por principios liberales debería ser el promotor de la eliminación de tan patética ley.

