El reciente temporal que azotó a Asunción y al Departamento Central este domingo 8 de marzo volvió a exponer la crítica vulnerabilidad de la infraestructura urbana frente a fenómenos climáticos severos.
las intensas precipitaciones acumularon más de 71 milímetros en menos de una hora, transformando calles en ríos caudalosos y dejando barrios enteros bajo agua. Este escenario recurrente no solo provoca cuantiosas pérdidas materiales en viviendas y comercios, sino que representa una amenaza directa a la vida de conductores y peatones que quedan atrapados por la fuerza de los raudales.
La falta de un sistema de desagüe pluvial integral en ciudades como San Lorenzo, Capiatá y Ñemby ha generado zonas de altísimo riesgo donde los vehículos son arrastrados con facilidad por la corriente. Durante el último evento, se registraron rescates dramáticos en las inmediaciones del CIT (Club Internacional de Tenis) y sobre la avenida Avelino Martínez, donde la acumulación de agua superó el metro de altura en pocos minutos.
Vecinos de los barrios más afectados denuncian que las obras de pavimentación sin una planificación hidráulica adecuada funcionan como diques que desvían el agua hacia el interior de las casas, destruyendo electrodomésticos y muebles de familias enteras. Desde la Municipalidad de Asunción, se informó que si bien avanzan proyectos de gran envergadura en las cuencas de los arroyos Itay y Lambaré, la cobertura actual de desagüe pluvial en la capital apenas alcanza el 25%.
Para los próximos días, el pronóstico extendido indica que la inestabilidad climática persistirá con tormentas eléctricas moderadas a fuertes, lo que mantiene en alerta máxima a los organismos de socorro. Las autoridades instan a la población a evitar circular durante los picos de lluvia y a no arrojar basura a los cauces, factor que agrava la obstrucción de sumideros y alcantarillas.

