La senadora liberal manifestó que, aunque votará a favor del proyecto, la propuesta actual no soluciona el déficit estructural del sistema previsional. Cuestionó la falta de coraje político para abordar el aumento de la edad jubilatoria y criticó la presión de los gremios docentes.
En declaraciones brindadas a la prensa este miércoles 25 de febrero en los pasillos del Senado, Celeste Amarilla fijó una postura crítica respecto al proyecto de reforma de la Caja Fiscal que el Congreso prevé tratar a finales de marzo. La legisladora calificó la iniciativa del Ejecutivo como un «parche necesario» pero insuficiente, advirtiendo que, si no se toman medidas drásticas hoy, el sistema colapsará irremediablemente en menos de una década.
Amarilla fue tajante al señalar que la verdadera solución pasa por aumentar la edad mínima de jubilación, un punto que genera fuerte resistencia social. «Hoy vivimos más y con mejor calidad de vida; los 60 años de ahora son los 40 de antes. No es posible que sigamos con un sistema donde se aporta poco tiempo y se cobra durante 30 años», sostuvo la parlamentaria, enfatizando que los números actuales son «matemáticamente insostenibles».
La senadora también se refirió al conflicto con los gremios docentes, quienes mantienen amenazas de movilizaciones. Al respecto, sostuvo que no se puede legislar bajo presión sectorial cuando está en juego la estabilidad económica de seis millones de paraguayos que, a través de sus impuestos, terminan subsidiando el déficit de una caja que beneficia solo a 150.000 personas.
Para concluir, Amarilla advirtió que la clase política debe dejar de actuar pensando en las próximas elecciones y empezar a mirar las próximas generaciones. Aseguró que el «miedo a la impopularidad» es el principal freno para una reforma integral y que, mientras no se equiparen los años de aporte y la edad de retiro en todos los sectores, el Estado seguirá «perforando» el Presupuesto General para cubrir deudas que no le corresponden a la ciudadanía en general.

