El exministro Arnoldo Wiens rompió el silencio tras la imputación fiscal en su contra, calificando el proceso judicial como una maniobra orquestada desde sectores adversarios. El referente político asegura que la causa busca frenar su ascenso electoral de cara a las próximas municipales y desviar la atención de otros casos de corrupción.
Ante los medios de prensa, Wiens expresó que esta imputación se trata de una campaña de desprestigio político para debilitar su figura camino a las elecciones municipales. El exsecretario de Estado sostuvo que las acusaciones de lesión de confianza carecen de sustento técnico y que su gestión se limitó a intentar salvar un proyecto ya viciado.
Según su versión, los ataques recrudecen ahora debido a su posicionamiento favorable en las encuestas internas de su partido dentro del departamento Central. La defensa del exministro anunció que presentará pruebas que demuestran que las decisiones administrativas fueron tomadas bajo estricta recomendación de los organismos de control financiero.
El entorno político del imputado también cerró filas y emitió comunicados denunciando una supuesta instrumentalización del Ministerio Público por parte del oficialismo actual. Referentes legislativos que apoyan su candidatura señalaron que el caso Metrobús es utilizado como un «garrote político» para inhabilitar a las voces críticas del gobierno.
Para sus aliados, la celeridad con la que actuó la fiscalía en este expediente contrasta sospechosamente con la lentitud en otras causas que involucran a funcionarios activos. Estas declaraciones a la prensa de su entorno cercano buscan instalar la narrativa de una crisis institucional que afecta la independencia del Poder Judicial.

