El Ministerio de Educación y Ciencias anunció hoy la activación de un protocolo de emergencia para las instituciones cuyas estructuras presentan riesgos de derrumbe antes del inicio escolar.
El ministro Luis Ramírez informó que el relevamiento técnico detectó aulas en estado crítico en más de ochenta escuelas del interior, lo que obligará a la instalación de aulas móviles. Este plan de contingencia educativa busca garantizar que ningún estudiante pierda días de clases mientras se ejecutan las reparaciones urgentes financiadas por el Fonacide.
El titular de la cartera educativa subrayó que el mantenimiento de las redes eléctricas es la prioridad absoluta para evitar tragedias similares a las ocurridas en veranos anteriores por cortocircuitos. Los arquitectos del departamento de infraestructura del MEC trabajan a contrarreloj para certificar que las reparaciones cumplan con las normas de seguridad estructural exigidas por el municipio.
Según las autoridades del nivel central, se ha desembolsado una partida presupuestaria especial para que los directores de escuelas puedan realizar compras directas de materiales de construcción. El objetivo primordial es que todos los niños paraguayos cuenten con un espacio digno y seguro para desarrollar sus actividades pedagógicas diarias.
Mientras tanto, los gremios de docentes y padres de familia manifestaron su preocupación por el estado de los baños y los sistemas de provisión de agua potable en zonas rurales. La federación de educadores paraguayos solicitó una reunión urgente con el ministro para discutir las condiciones laborales y el equipamiento básico necesario en las salas de clase. Por otro lado, el Ministerio de Educación instó a los directores a no exigir el uniforme de gala durante los días de calor extremo para proteger la salud de los alumnos.

