El Consejo de Gobernadores del Paraguay se reunió este lunes en la capital tras la reciente decisión del Senado de retirar la gestión del programa Hambre Cero a los administradores departamentales Liz Meza (Concepción) y César Torres (Alto Paraná).
El encuentro tuvo como objetivo fijar una postura firme contra la exclusión de estas autoridades, medida que fue aprobada sobre tablas y sin denuncias formales previas en los estamentos correspondientes. Los jefes departamentales manifestaron que la centralización de los recursos vulnera la autonomía de las regiones, por lo que han solicitado una audiencia formal con el presidente Santiago Peña.
El gobernador César Sosa, presidente del Consejo, consideró que el programa “funciona” actualmente y que los resultados tangibles se observan en el notable aumento de la escolaridad dentro del sector público. El jefe departamental de Guairá señaló que el suministro regular de alimentos ha sido el factor determinante para la disminución del ausentismo en las aulas, permitiendo que miles de niños permanezcan en el sistema educativo.
Según Sosa, pedirán al titular del Ejecutivo que se mantenga el modelo descentralizado, argumentando que cualquier cambio administrativo a mitad del ciclo lectivo 2026 pondría en riesgo la continuidad de un servicio que ya ha demostrado su eficacia en la retención escolar. Inmediatamente después de que la Cámara Alta decidiera excluir a los gobernadores de Concepción y Alto Paraná, decisión motivada por cuestionamientos políticos y mediáticos.
Los gobernadores subrayaron que retirar la administración a Meza y Torres sin procesos administrativos concluyentes debilita la institucionalidad de las gobernaciones y afecta de manera directa la logística de las proveedoras locales. Para el bloque departamental, estas medidas responden más a coyunturas electorales que a una búsqueda real de eficiencia, lo que genera una incertidumbre innecesaria en la comunidad educativa.

