En una reciente emisión del canal MD62, el Padre Federico Mernes y el filósofo Marcelo Eliseche analizaron la crisis de valores que atraviesa la sociedad paraguaya. Bajo el marco del pensamiento del fallecido Papa Benedicto XVI (Joseph Ratzinger), los panelistas abordaron cómo la corrupción ha dejado de ser un acto aislado para convertirse en una «estructura de pecado» que amenaza el futuro de las nuevas generaciones.
Durante el encuentro, el Padre Mernes subrayó que la corrupción se alimenta directamente de la impunidad. «Cuando no se castiga, el ciclo continúa», afirmó, vinculando estos actos con la violación de los mandamientos éticos de «no robar» y «no mentir».Por su parte, Marcelo Eliseche aportó una perspectiva filosófica sobre el relativismo. Explicó que la sociedad actual sufre una «pérdida de la verdad».
Elizeche profundizó su reflexión, diciendo que el individuo, bombardeado por algoritmos y narrativas de poder en redes sociales, termina definiendo el bien y el mal según su propio beneficio, desconectándose del bien común. Uno de los puntos más críticos de la charla fue la desconexión entre la educación formal y la realidad de las calles.
En la escuela, see enseñan valores de honestidad, civismo y ética. Sin embargo en la realidad los jóvenes observan cómo figuras públicas obtienen riqueza y poder a través de medios ilícitos sin enfrentar consecuencias. «Los adultos somos responsables del tiempo que vivimos. El ejemplo es el único modelo que los jóvenes realmente siguen», señaló Elizeche al advertir sobre la falta de referentes de «vidas bien vividas» frente a la obsesión por el dinero y la fama.
El debate no se limitó a la crítica, sino que planteó acciones concretas para proteger a los sectores más vulnerables. El Padre Mernes instó a las familias a retrasar el uso del celular hasta los 15 años, cuidando el acceso temprano a ciertos contenidos digitales con la exposición a contenidos adictivos. El padre del Opus Dei, enfatizó que no bastan los arreglos políticos si no hay una conversión interna del individuo.
El religioso aseguró que el fortalecimiento de la educación cívica es fundamental para recuperar la enseñanza de la convivencia ciudadana como base para la democracia. A pesar del panorama sombrío, los invitados rescataron el potencial de la juventud paraguaya, citando ejemplos de estudiantes universitarios que realizan trabajos sociales y el mensaje final fue claro: combatir la corrupción no es solo una tarea política, sino una lucha espiritual y cultural por recuperar la honestidad en lo cotidiano.

