Las precipitaciones registradas anoche lograron sofocar los últimos focos activos del incendio que afectó severamente a la zona de la Reserva Aguapey en San Bernardino. El equipo de bomberos voluntarios y brigadistas locales confirmaron que el agua llegó en el momento más crítico de la emergencia ambiental que amenazaba zonas pobladas.
Las autoridades ambientales realizan hoy un monitoreo preventivo para asegurar que no existan rebrotes subterráneos que puedan reavivarse con el calor extremo previsto para mañana.El encargado del área protegida, ingeniero Rafael López Moreira, informó que la lluvia fue el factor determinante para controlar un siniestro que ya había consumido sesenta hectáreas.
Los equipos de combate forestal trabajaron sin descanso durante cuarenta y ocho horas antes de que el frente de inestabilidad climática trajera el alivio necesario al departamento. Según los especialistas en gestión de riesgos, la rápida intervención de las cuadrillas evitó que las llamas alcanzaran infraestructuras críticas y viviendas particulares situadas en la periferia.
Este evento pone de manifiesto la vulnerabilidad de nuestros ecosistemas ante las quemas intencionales y la sequía prolongada que afecta a gran parte del país.Por su parte, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible anunció que iniciará una investigación técnica para determinar el origen exacto del fuego y aplicar las sanciones correspondientes.
Las autoridades de protección civil sospechan que el inicio del siniestro pudo haber sido provocado por la quema de basura en un predio baldío cercano a la reserva. El titular de la cartera ambiental recordó que las multas por provocar incendios forestales son sumamente elevadas y pueden incluir penas de cárcel según la legislación vigente.

