Indudablemente, la política de reculada que el presidente Peña ha instalado desde el principio de su mandato se ha constatado en la semana, ya que en una conferencia de prensa, el presidente habría insinuado que el presidente del ANR estuvo presente en una reunión secreta con algunos miembros de la CSJ. En este terreno de imprecisiones, en una entrevista con un periodista de un medio, este le preguntó a la ministra Carolina Llanes si Horacio Cartes había asistido a tal reunión, pregunta que la ministra negó rotundamente.
Mientras avanzaba la parafernalia de confusión, el presidente al final tuvo que desdecirse y aclaró que el presidente del ANR no participó de la reunión secreta, la cual, a estas alturas del campo de batalla, ya no es tan secreta.
Lo grave de esta novela, aunque un referente del círculo de poder había mencionado que era una fábula, es que esos miembros de la CSJ no debieron haber participado en dicha reunión, ni con el presidente Peña ni con el presidente de la ANR, a menos que se haya informado oficialmente por las vías legales y se haya puesto en conocimiento de la ciudadanía.

