Nuevamente la ANR se acomoda tras la catastrófica derrota en Ciudad del Este. Se ha visto al Equipo Comando del Movimiento Honor Colorado que apoya al gobierno de Peña; en dicha reunión, según los medios, se habría hablado sobre la posibilidad de lanzar la candidatura de un outsider, Camilo Pérez, asunto que no es nuevo en la política paraguaya. El propio Horacio Cartes —quien nunca ha votado y que forzó a cambiar los estatutos de la ANR para poder candidatarse por el partido— fue uno de los outsiders más raros en la historia de la ANR, pero aun así llegó a convertirse en presidente de la República, y hasta hoy mantiene los hilos del poder por medio de sus marionetas que componen el primer anillo del gobierno y, en extensión, el Congreso Nacional. Esta es una evidencia más de la liviandad con la que la ANR actúa con tal de no alejarse del poder, pues eso les da los insumos necesarios para sostener una casta corrupta, desleal, inmoral y con todos los adjetivos negativos que puedan nombrarse en este contexto.
De hecho, Horacio Cartes no fue el único outsider. También Wasmosy fue uno de los empresarios exitosos —apodado “barón de Itaipú”, que supuestamente acarreaba arena y piedras en un camioncito hasta convertirse en flamante multimillonario y empresario próspero—. Esa misma senda ha recorrido Horacio Cartes, con sus innumerables empresas que supuestamente dan trabajo a muchas personas. Con ese cuento, y con el padrinazgo de Calé Galaverna —el tristemente apodado “ladrón de galletas” por el propio Argaña y, además, violador de la Constitución Nacional—, se construyó un proyecto político que hoy sigue generando consecuencias muy negativas y perjudiciales para la nación.
En la foto publicada por los medios aparecen muchos “héroes” actuales, algunos con cero votos, como es el caso del vástago del veterano político Galaverna, actual suplente del Ministro del Interior. A raíz de los múltiples escándalos en el país, este ministro estaría pensando quizás en renunciar, pero el “vástago de oro” permanece atado a un curul que, en puridad, no le correspondería.
El nuevo outsider, según los medios, y supuestamente ha hecho una buena gestión al frente del Comité Olímpico Paraguayo. Algunos sostienen que su administración no es ninguna novedad y que no existe un control exhaustivo del presupuesto que maneja esa institución. Este nuevo outsider es el candidato para ocupar el sillón municipal, con cero experiencia en la política dura, combativa y competitiva entre los propios movimientos internos de la ANR. Me pregunto: ¿dónde está la democracia, el republicanismo, las oportunidades para que otros movimientos del partido presenten sus candidatos, y tantas otras cuestiones?
De hecho, algunos políticos tradicionalistas ya se hicieron sentir, y según mi parecer, esta maniobra podría perjudicar tanto a la ANR como a la institucionalidad de la Nación y a los postulados democráticos. Entiendo que esta misma estrategia se llevó a cabo con el “mesías” de Ciudad del Este, y cuál fue el resultado: la catastrófica derrota del candidato digitado por algún monje desconocido.
De todas maneras, quizá esta decisión termine siendo beneficiosa para la oposición, que estaría fortaleciendo sus mecanismos y estrategias electorales para arrebatar el control municipal a los colorados que, por cierto, durante el escabroso periodo del ex “calle 7”, Nenecho Rodríguez, han agravado la administración municipal, llevándola prácticamente a la bancarrota; es decir, a un quiebre institucional y financiero.
A ver si este nuevo outsider puede competir contra los candidatos con alto conocimiento técnico para rescatar del lodo a la ciudad de Asunción.

