Durante la madrugada de este viernes, el uruguayo Sebastián Marset fue detenido en territorio boliviano tras una operación conjunta que logró acorralar al tercer narcotraficante más buscado por la justicia estadounidense.
La Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay confirmó el éxito del despliegue que involucró vehículos blindados y fuerzas especiales desde las primeras horas del día. El titular de la Senad, Jalil Rachid, fue el encargado de oficializar la noticia tras recibir los reportes directos de las autoridades policiales del país vecino sobre el resultado positivo.
Según los datos preliminares, las fuerzas del orden iniciaron los movimientos tácticos cerca de las dos de la mañana para neutralizar tanto al líder como a su organización. La captura definitiva se habría concretado alrededor de las siete y media, marcando un hito en la lucha regional. La figura de Marset representaba uno de los objetivos prioritarios para la inteligencia internacional, al punto de que Estados Unidos ofrecía una recompensa de dos millones de dólares por su paradero.
El operativo desplegado en suelo boliviano se caracterizó por un fuerte componente de blindaje y una coordinación milimétrica para evitar cualquier intento de fuga del sospechoso. Este golpe desarticula una de las estructuras criminales más influyentes y escurridizas que operaban en el Cono Sur actualmente.
A pesar de la confirmación brindada por el ministro paraguayo a los medios de prensa, aún se aguarda un comunicado oficial detallado por parte de las instituciones de seguridad de Bolivia. La reserva en la información responde a que el procedimiento sigue en curso para asegurar todos los activos y conexiones que el ciudadano uruguayo mantenía en la región. Se espera que en las próximas horas se brinden mayores precisiones sobre el lugar exacto de la detención.

